lunes, 31 de mayo de 2010

La risa tiene poderes meditativos y poderes medicinales...




La risa tiene poderes meditativos y poderes medicinales

Ciertamente, cambia tu química, cambia tus ondas cerebrales, cambia tu inteligencia; te vuelves más inteligente. Las partes de tu mente que habían estado durmiendo, de repente se despiertan.


La risa llega hasta lo más profundo de tu cerebro, de tu corazón.


Un hombre de risa no puede sufrir un ataque al corazón. No es posible que un hombre de risa se suicide. Un hombre de risa llega automá­ticamente a conocer el mundo del silencio, porque cuando la risa cesa, súbitamente hay silencio. Y cada vez que la risa se hace más profunda es seguida de un silencio más profundo

 
Ciertamente te aclara -de las tradiciones, de la basura del pasado-. Te da una nueva visión de la vida. Te vuelve más vivo y radiante, más creativo.


La risa saca una porción de tus energías desde tu fuente interior hasta la superficie. La energía comienza a fluir, sigue a la risa como una sombra. ¿Lo has observado?: cuando te ríes de verdad, durante esos pocos momentos estás en un profundo estado meditativo. 

El pensamiento se detiene. Es imposible reír y pensar a la vez. Son cosas diametralmente opuestas: o puedes reír o puedes pensar. Si te ríes de verdad, el pensamiento se detiene. Si todavía estás pensando, es que la risa es sólo así-asá, es sólo así-asá, viene como rezagada. 


Será una risa coja



Cuando te ríes de verdad, de repente la mente desaparece. Y toda la metodología zen consiste en alcanzar la no-mente; la risa es una de las puertas más hermosas para lograrlo.


En unos pocos monasterios zen todo monje ha de iniciar la mañana riendo y ha de concluir la noche riendo: ¡lo primero y lo último! 



¡¡¡¡   Inténtalo !!!!



Será difícil; si eres un marido o una esposa te será difícil ponerte a reír de repente por la mañana temprano. Pero inténtalo, es muy provechoso. Es uno de los más hermosos talantes con que puede uno despertarse, con que puede uno levantarse de la cama.  Sin nin­guna razón!, porque no hay razón ninguna. Simplemente estás ahí otra vez, todavía vivo; es un milagro. Parece ridículo: ¿por qué estás vivo? Y el mundo está nuevamente ahí. Tu esposa todavía está roncando, y es la misma habitación y la misma casa.

En este mundo continuamente cambiante -que los hindúes llaman maya- al menos por una noche nada ha cambiado. Todo está ahí: puedes oír al lechero, y el tráfico ya circula, y los mismos ruidos... 



¡¡¡¡    Vale la pena reírse   !!!!



Un día ya no te levantarás por la mañana. Un día el lechero lla­mará a tu puerta, tu esposa estará roncando, pero tú no estarás ahí. Un día la muerte vendrá. Antes de que te tumbe, ríete a gusto; mientras haya tiempo



¡¡¡¡¡    Ríete a gusto   !!!! 








¡¡¡¡¡    Inténtalo   !!!!! 



Comienza y concluye tu jornada con risas y ya verás: poco a poco, entremedias de estas dos risas comenzará a haber más y más risa. Y cuanto más te conviertas en risa, más religioso serás.   

 
"Para celebrar sus bodas de oro, Saul y Sylvia Shulman deciden repetir lo mismo que hicieron en su luna de miel. Van al mismo hotel y se alojan en la misma habitación. Sylvia se pone el mismo perfume y el mismo camisón. Exactamente igual a como hizo la primera noche de la luna de miel, Saul se va al cuarto de baño y Sylvia le oye reírse... exactamente como ocurrió cincuenta años atrás. Así que cuando regresa, Sylvia dice:
-Cariño, es realmente hermoso: todo es igual. Puedo recor­darlo como si hubiera sido ayer. Hace cincuenta años te fuiste al cuarto de baño y te reíste de la misma manera. En ese entonces no me atreví a preguntarte, pero ahora, dime: ¿por qué te reíste?
-Bueno, es por lo siguiente, cariño -dice Saul-. Esa noche, hace cincuenta años, cuando fui a hacer pis mojé el techo. ¡Y esta noche me he mojado los pies!!!"

      
OSHO  



martes, 4 de mayo de 2010

"EL AMOR SÓLO PUEDE SER ESPONTÁNEO"-OSHO

El Mulla Nasrudin estaba enamorado de una mujer.
Era muy alta, y vivía muy lejos, casi a una milla de la parada del tranvía, de manera que Nasrudin acostumbraba acompañarla a su casa todas las noches.
Un día, tras unos cuantos minutos de camino, Nasrudin dijo:

-Dame un beso.
Pero era tan alta que él necesitaba un taburete para poder besarla. Así que miraron alrededor y vieron el taller de un herrero, abandonado. Encontraron allí un yunque, así que Nasrudin se subió en él, besó a la mujer y siguieron hacia la casa.
Después de media milla, Nasrudin dijo:
-Uno más, querida.
-No, ya te he dado un beso así que basta por esta noche
dijo la mujer.
-Entonces, ¿de qué me sirve llevar a cuestas este condenado yunque?
-preguntó Nasrudin.
Si llevas un lastre, tarde o temprano...

¿De qué sirve?
Si tu amor es únicamente un medio para otra cosa y no el fin, entonces puede ser un teatro, pero no puede convertirse en una existencia realmente significativa. Estás representando.
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Nasrudin le regaló una sortija de compromiso a esa mujer, era diamantes.

Ella la miró y dijo:
-Es preciosa, pero hay una impureza en el diamante.
-¿No has oído decir que el amor es ciego? -preguntó él.
La mujer dijo:
-Sí ..., lo he oído, y sé que el amor es ciego, pero no del todo.

¡Picardía! ¡Mente manipuladora!

Puedes representar la ceguera, pero...

¿Cómo puedes ser ciego de veras?

Puedes actuar, pero la actuación no puede convertirse en la vida. Y en el fondo no estás implicado en ello, y entonces empiezas a odiar.
El amor sólo puede ser espontáneo. No hay otra manera de llegar a él.

Sea lo que sea lo que diga Dale Carnegie, no hay otra manera de llegar a él. No puedes ser educado para el amor.
Si tratas de manipularlo, lo perderás para siempre.
Uno sólo tiene que esperar en actitud de plegaria.
Al niño hay que darle libertad para que un día nazca el amor.

Pero son indispensables una madre muy valiente y un padre muy valiente. Por eso siempre digo que ser madre es una de las cosas más difíciles del mundo. Se puede dar a luz un hijo, pero para ser madre o ser padre, pocos están capacitados, porque una madre debe saber dar al niño toda la libertad de forma amorosa; sólo así surgirá en su hijo el amor espontáneo.

OSHO

jueves, 15 de abril de 2010

TIENES QUE SER SINCERO-OSHO


El sexo no se enseña como una asignatura separada en ninguna facultad: un tema tan inmenso y poderoso, y todavía no se enseña nada sobre él. Sí, la fisiología del sexo es conocida por el médico, pero la fisiología no lo es todo; hay capas más profundas: está la psicológica y está la espiritual.
Hay una psicología del sexo y hay una espiritualidad del sexo: la psicología está sólo en la superficie. Se han efectuado muchas investigaciones y en este siglo sabemos más que nunca antes, pero el conocimiento no se está haciendo prevalente. La gente tiene miedo porque sus padres tuvieron miedo, y ese miedo se ha vuelto contagioso.
Tienes que explicárselo a tus hijos, se lo debes.
Y tienes que ser sincero.


-Mamá, ¿obtenemos nuestra comida de Dios?
-Sí, sí lo hacemos, Bárbara.
-Y en navidades, ¿santa Claus nos trae los regalos?
-Correcto.
-Y en mi cumpleaños, ¿el hada buena trae los regalos?
-Hmmm...
-¿Y fue la cigüeña la que trajo a mi hermanito?
-Cierto.
-Entonces, ¿qué demonios está haciendo papá por aquí?
Es mejor ¡ser sincero!

Pero no te estoy diciendo que saltes sobre tus hijos y empieces a ser sincero quieran ellos o no. Ahora está sucediendo así -es el otro extremo-, especialmente en Occidente, porque los psicólogos están diciendo que hay que decir la verdad.

La gente va contando la verdad tanto si los niños preguntan como si no. Eso también está mal.


¡Espera!


Si el niño pregunta, cuéntale la verdad; si no pregunta no hace falta, todavía no tiene interés.


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En la mesa, a la hora de cenar, el padre casi se atragantó cuando su hijo pequeño le preguntó:

-Papá, ¿de dónde vengo?
Enrojeciendo, papá dijo:
-Bien, me parece que ha llegado el momento de que tú y yo ha blemos de hombre a hombre. Después de cenar te hablaré sobre los pájaros y las abejas.
El niño dijo:
-¿Qué pájaros y abejas? El pequeño Frankie del final de la calle me contó que viene de Chicago. Todo lo que quiero saber es de dónde vengo yo.
Así que espera un poco. Ellos mismos preguntarán, no tienes que tener tanta prisa. Y no trates de ninguna manera de engañarles. Puede ser peligroso.

OSHO

miércoles, 24 de marzo de 2010

LA DICHA, ES LA PAZ ABSOLUTA, QUE NI EL DOLOR, NI EL PLACER PUEDEN PERTURBAR.-OSHO


Para celebrar su cuadragésimo aniversario, Seymour y Rose volvieron a la habitación de la segunda planta del hotel en la que habían pasado la luna de miel.
-Como esa primera noche, nos desnudamos, nos ponemos en rincones opuestos de la habitación, apagamos la luz y corremos a abrazarnos.
Se desnudaron, se pusieron en rincones opuestos, apagaron la luz y corrieron a abrazarse. Pero su sentido de la dirección se había embotado tras cuarenta años; Seymour pasó junto a Rose y se cayó por la ventana.

Aterrizó en el jardín, aturdido.

Dio unos golpecitos en la ventana del vestíbulo para llamar la atención del recepcionista.

-Me he caído. Quiero volver a mi habitación pero estoy desnudo.
-No se preocupe -dijo el recepcionista-. No va a verlo nadie.

-¿Se ha vuelto loco?

¡Tengo que pasar por el vestíbulo y voy desnudo!

-No va a verlo nadie -insistió el recepcionista-.
Está todo el mundo arriba intentando arrancar a una señora del tirador de una puerta.

¡Qué tonta es la gente!

No sólo los más jóvenes; cuanto más viejo, más tonto te pones. Cuanta más experiencia, parece que se acumula más estupidez en la vida.
Raramente ocurre que una persona empiece a observar su propia vida.
Observa en qué consiste tu sufrimiento, qué deseos lo causan y por qué sigues aferrado a esos deseos.
Y no es la primera vez que te aferras a esos deseos; siempre has vivido así, y no te ha llevado a ninguna parte.

Vas trazando círculos, y no logras crecer.

Sigues siendo infantil, estúpido.

Naces con la inteligencia para llegar a ser un Buda, pero la malgastas en cosas innecesarias.

OSHO

viernes, 19 de marzo de 2010

ARRIÉSGALO TODO POR SER NATURAL Y NO TENDRÁS LAS DE PERDER-OSHO


He oído contar que tres sacerdotes se dirigían hacia Pittsburgh. Llegaron a la ventanilla para comprar los billetes y la mujer que los vendía era extraordinariamente hermosa. Sus ropas eran casi inexistentes, tenía unos hermosos pechos y un escote en Ve. El más joven de los sacerdotes fue hasta la ventanilla, pero se le olvidó todo sobre el viaje: sólo veía dos bonitos pechos.
La mujer le preguntó:
-¿Qué puedo hacer por usted?
-Tres billetes para Tetasburg -dijo él.
La mujer se enfureció:
-¡Oiga, usted es un sacerdote! -dijo.
El segundo se aproximó y le echó a un lado. Le dijo a la mujer:
-No se enfade, él es nuevo, inmaduro. Haga el favor de darnos tres billetes para Tetasburg.
La mujer le miró,
¿Estos hombres están locos o qué?
-... Y recuerde una cosa: me gustaría que me diera el cambio en monedas de pezones y duros.
La mujer empezó a gritar y a chillar:
-¡Esto es demasiado!
Entonces, el sacerdote más viejo se acercó y le dijo:
-Hija mía, no se enfade. Estos hombres viven en un monasterio, no salen, no ven nada. Debería de ser un poco más comprensiva con ellos: han renunciado a la vida.
¡¡¡Cálmese!!!.
Bueno, necesitamos tres billetes para Tetasburg.
La mujer no se lo podía creer; ¡los tres parecían idiotas!
El viejo sacerdote dijo:
-Recuerde una cosa, se lo advierto: use ropas más convenientes para cubrir su hermoso cuerpo. De lo contrario, el día del Juicio Final San Dedo ¡le señalará con su Pedro!

Esa es la situación de la persona obsesa. Cuanto más niegas tu vida, más te obsesionas con ella.
Hasta ahora, no hemos permitido que el hombre viva una vida sin obsesiones.
Todas las religiones y los gobiernos están enfadados conmigo por la sencilla razón de que estoy a tu favor, a favor de tu libertad y de una vida sin obsesiones; una vida pura, que fluye naturalmente, dichosa, haciendo de toda la vida un paraíso.
No estamos buscando ningún paraíso en las nubes.
Si está ahí, lo alcanzaremos, pero primero tenemos que crear el paraíso aquí en la tierra, esa será nuestra preparación.
Si podemos vivir en un paraíso aquí en la tierra, entonces donde quiera que esté el paraíso es nuestro; nadie más puede reclamarlo;

¡No, al menos, esos sacerdotes, monjes y monjas!

Todas esas personas están destinadas al infierno, porque en la superficie son una cosa y en su interior son exactamente lo opuesto.

Trata de ser natural.
Arriésgalo todo por ser natural y no tendrás las de perder.

OSHO

jueves, 25 de febrero de 2010

LA MENTE SIEMPRE DIVIDE MEDIOS Y FINES-OSHO



He oído contar que en cierta ocasión el Mulla Nasrudin volvió a su casa muy, muy tarde, por la noche.

Llamó a la puerta, la mujer preguntó:
-Nasrudin, ¿qué hora es?
Él dijo, como si nada:
-Es muy pronto, sólo las once quince.
La mujer dijo:
-No me engañes. Acabo de mirar el despertador. No son las once quince, son las tres quince. Toda la noche ha pasado.
Él dijo:
-Un momento. ¿Haces caso de un asqueroso despertador de veinte rupias, en lugar de hacer caso de tu amado marido? ¿Qué clase de matrimonio es éste? ¿Qué clase de mujer eres tú?

Tú siempre haces caso de una asquerosa mente de veinte rupias que compraste en una tienda de mentes de segunda mano.

-¡¡¡NI SIQUIERA ES TUYA!!!

Ha pasado por muchas manos, miles de veces.

¿Qué hay de nuevo en tu mente?

Todo es viejo, usado.

¿Qué es fresco en tu mente? ¿Qué hay de original en ella?

Todo es de prestado. Y cuando un hombre compra un coche viejo, usado, piensa millones de veces si comprarlo o no.
Tú nunca piensas en la mente, que ha sido usada por muchos. Cada uno de tus pensamientos es tomado de prestado, es viejo, basura; muchos los han conocido. Pero sigues creyendo en ella, porque esta mente ha aprendido un truco, y este truco es cómo prometer.

Va prometiendo:

«Te daré todo. ¿Necesitas a Dios? Te daré a Dios, espera tan sólo.

Haz esto y lo otro.

Esfuérzate, espera y reza, y lo conseguirás».

Siempre pospone. Dice:

«Sucederá mañana»...

Y mañana nunca llega. Mañana no puede llegar todo cuanto llega es siempre hoy, y todo cuanto hace esta mente es transferir todo a mañana. Te promete; todo está en el futuro. Sea el cielo, sea Dios, o moksha, o nirvana, siempre te promete...
"EN EL FUTURO"

La meditación, el zen nunca te prometen nada.
Simplemente te dan aquí y ahora.
La mente consiste en postergar, dice:

«Sucederá. Sucederá gradualmente. Ve poco a poco.

No tengas prisa, en este momento no puede hacerse nada».

La mente dice:

«Se necesita tiempo. El camino es largo. Hay que hacer mucho, y si no lo haces, ¿cómo vas a conseguirlo?».

La mente siempre divide medios y fines.
En realidad, no hay división. Cada paso es el fin, y cada momento es nirvana.

El presente es todo cuanto existe. El futuro es la cosa más ilusoria, es una creación de la mente.
Pero tú crees en la mente, y es realmente maravilloso...

¡¡¡Y NI SIQUIERA TE DESANIMAS!!!!


He oído contar que un hombre compró un coche viejo, usado. Y al cabo de dos semanas volvió a la misma tienda y le preguntó al vendedor:
-¿Eres el mismo que me vendió este coche?
El hombre dijo:
-¡¡¡Sí !!!-

-pero se sintió un poco asustado y aprensivo, porque sabía qué tipo de coche había vendido.-
El que había comprado el coche dijo:
-Entonces dime de nuevo las mismas cosas que me dijiste antes de venderme este coche. Estoy tan desanimado. Dame un poco de ánimos; iré viniendo, sólo para que me animes.

Tú ni siquiera te desanimas por lo que te dice la mente.

Sigues escuchándola.

Y la mente es lo oscuro, la parte oscura de tu ser, donde no entra la luz.

¡¡¡ES LA NOCHE!!!

OSHO

lunes, 15 de febrero de 2010

SIEMPRE ESCUCHO A MI CUERPO-OSHO

Un jueves por la noche, Mulla Nasruddin fue a cenar a su casa. Su esposa le sirvió fríjoles cocidos. Lanzó su plato de fríjoles contra la pared y gritó:

«¡Odio los frijoles cocidos!».

«Mulla, no te entiendo
—dijo su mujer—.
El lunes por la noche te gustaban los fríjoles cocidos, el martes te gustaban los fríjoles cocidos, el miércoles te gustaban los fríjoles cocidos y de pronto ahora, el jueves por la noche, dices que odias los fríjoles cocidos.
¡Esto es incongruente!».

Normalmente no se puede comer lo mismo todos los días.
Pero la razón no es porque sea lo mismo, la razón es que no le conviene a uno.
Un día se puede tolerar, otro día ya es un exceso.
Y...

¿Cómo se puede tolerar todos los días?

Si te conviene no hay problema; puedes vivir toda la vida comiéndolo, y todos los días lo disfrutas porque te trae armonía. Simplemente se ajusta a ti, está de acuerdo contigo.

-Sigues respirando; es el mismo aliento.
-Sigues bañándote; es la misma agua.
-Sigues durmiendo; es el mismo dormir.
Pero te conviene, por eso todo está bien.
Entonces no es una repetición.
La repetición es tu actitud.
Si vives en perfecta armonía con la naturaleza, entonces no debes preocuparte por el ayer que ya pasó, no lo llevas en tu mente.

No comparas tus ayeres con tu hoy y no proyectas tus mañanas.
Simplemente vives aquí y ahora, disfrutas este momento.
Disfrutar el momento no tiene nada que ver con cosas nuevas. Disfrutar el momento sin duda tiene que ver con la armonía.
Puedes seguir cambiando cosas nuevas todos los días, pero si no te convienen, siempre estarás corriendo de aquí para allá sin encontrar reposo.
Pero lo que sea que yo haga no está impuesto, es espontáneo.
Así fue cómo, con el tiempo, me hice consciente de las necesidades de mi cuerpo.
Siempre escucho a mi cuerpo.
Nunca impondría mi mente sobre mi cuerpo.
Haz lo mismo y tendrás una vida más feliz, más dichosa.

OSHO

jueves, 21 de enero de 2010

¿QUÉ VAS A HACER?

He leído una cosa:
El viejo Ted llevaba varias horas sentado a la orilla del río sin que picaran los peces.
Entre las botellas de cerveza y el calor del sol se quedó dormido, así que no estaba en condiciones cuando un pez mordió el anzuelo, tiró del sedal y lo despertó.
Ted perdió el equilibrio y se cayó al río.
Un niño había observado atentamente lo que pasaba. Mientras el hombre se debatía, intentando salir del agua, le preguntó a su padre:

«Papá, ¿ese hombre está pescando un pez o el pez está pescando al hombre?».
El ser humano se ha vuelto completamente loco.

El pez te está atrapando y arrastrándote; tú no estás atrapando el pez.

En cuanto ves dinero, dejas de ser tú mismo.

En cuanto ves poder, prestigio, dejas de ser tú mismo. En cuanto ves respetabilidad, dejas de ser tú mismo.
Te olvidas inmediatamente de todo, te olvidas de los valores intrínsecos de tu vida, tu felicidad, tu alegría, tu gozo.


Siempre eliges algo del exterior y lo intercambias con algo del interior.

Ganas lo exterior y pierdes lo interior.
Pero


¿QUÉ VAS A HACER?


Incluso si tienes el mundo entero a tus pies pero te has perdido a ti mismo, incluso si has conquistado todas las riquezas del mundo y has perdido tu tesoro interior,


¿QUÉ VAS A HACER CON TODAS TUS RIQUEZAS?


¡¡¡ESO ES LA INFELICIDAD!!!


Si tienes que aprender algo, es a estar alerta, a ser consciente de tus motivaciones internas, de tu destino interior.

Nunca lo pierdas de vista, o serás desgraciado.

Y cuando seas desdichado, la gente te dirá:


«Medita y serás feliz».

Te dirán:

«Reza y serás feliz; ve al templo, sé religioso, hazte cristiano o hindú y serás feliz».


Tonterías. Sé feliz, y después vendrá la meditación.


Sé feliz, y la religiosidad vendrá después.


La felicidad es la condición fundamental.


Pero las personas sólo se hacen religiosas cuando son desdichadas; entonces la religión es "seudorreligión". Intenta comprender por qué eres desdichado.

Muchas personas vienen a mí y me cuentan que son desdichadas y quieren que les enseñe a meditar.

Yo digo que lo primero es comprender por qué se es desdichado.


Si no eliminas esas causas básicas de tu infelicidad, podrás meditar, pero no te ayudará mucho, porque las causas básicas seguirán ahí.

OSHO

miércoles, 6 de enero de 2010

EL AMOR... UN ESTADO RELIGIOSO DE CONCIENCIA-OSHO


Millones de personas han decidido no volver a amar a seres humanos.

Es mejor amar a un perro, a un gato, a un loro, es mejor amar un coche, porque puedes dominarlos bien, y nunca tratan de dominarte a ti.

Es sencillo; no es tan complicado como tratar de es­tar con seres humanos.

En un cóctel, la anfitriona no pudo evitar oír por casualidad la conversación de un amable caballero.
Oh, la adoro, la venero —declaró el caballero.
Yo también la adoraría si fuera mía —asintió su amigo.
Su manera de andar y de moverse. Sus hermosos grandes ojos castaños, su cabeza tan orgullosa y erguida...
Eres muy afortunado —comentó su amigo.

¿Y sabes lo que me fascina realmente?

La manera en que me mordisquea la oreja.
Señor —interrumpió la anfitriona—.

No he podido evitar oír esas palabras tan cariñosas.

En estos tiempos con tantísimos di­vorcios, admiro a un hombre que ama tan apasionadamente a su esposa.
¿Mi esposa? —dijo el caballero, sorprendido—.

No, ¡mi yegüa ganadora en las carreras!

La gente se está enamorando de caballos, perros, animales,

má­quinas, cosas.

¿Por qué?

Porque estar enamorado de seres huma­nos se ha vuelto un completo infierno, un conflicto continuo, car­gado de críticas, siempre por el cuello del otro.
Esta es la forma más baja de amor. No hay nada de malo en ella si puedes usarla como trampolín, si puedes usarla como una meditación. Si puedes observarla, si tratas de comprenderla, en esa comprensión misma llegarás a otro peldaño, empezarás a elevarte.
Sólo en la cima más alta, cuando el amor ya no es una rela­ción, cuando el amor se vuelve un estado de tu ser, el loto se abre totalmente y desprende un gran perfume, pero sólo en la cima más alta.

En su punto más bajo, el amor es tan sólo una relación política.

En su punto más elevado, el amor es un estado religioso de conciencia.
OSHO

domingo, 13 de diciembre de 2009

DESAHOGARTE??


El Mulla Nasrudin fue a visitar a un doctor y dijo:


-¡Haga algo! Me está poniendo nervioso. Mi mujer habla demasiado por la noche.
De manera que el doctor contestó:
-¿Dónde está tu mujer? Tráela, haré algo.
-No me entiende -dijo el Mulla Nasrudin-. A ella no hay que hacerle nada. Hágame algo a mí para que pueda permanecer despierto, es tan interesante.


Me quedo dormido... y ella está hablando, y es tan interesante. Dice unas cosas tan bonitas y revela unas cosas tan bonitas; nunca habla así cuando está despierta.


Cuando está despierta dice naderías. Así que deme algo para que pueda permanecer despierto y pueda escucharla.

Si observas a la gente, verás que se pasan toda la noche hablando, hablan continuamente.


Su boca se mueve, producen sonidos y hacen toda suerte de cosas.


Si se obstaculiza un polo de energía, entonces el otro empieza, porque la energía tiene que ser liberada de alguna manera.


No puedes retenerla.


Es como si comes e impides la defecación:


¿Qué ocurre?


Tienes que vomitar, no hay otro modo, porque si comes entonces las cosas tienen que ser vomitadas.


Si no utilizas el sexo como válvula de escape, entonces tienes que encontrar otra forma de desahogarte.


OSHO