lunes, 7 de julio de 2008

La gente sigue a otros literalmente y se vuelven ciegos.


Un hombre que acababa de abrir una tienda tenía un gran cartel encima de la puerta que ponía: «Aquí se vende pescado fresco».
Llegó un amigo que le dijo:


-¿Por qué has puesto «aquí» en el anuncio?

Así que cortó lo de «aquí».
Luego vino otro y le dijo:


-¿«Se vende»? Pues claro que lo vendes. ¿Es que acaso lo regalas?
Así que quitó el «se vende».
Apareció un tercero y le dijo
:

-¿«Pescado fresco»? Tiene que ser fresco. ¿Es que te crees que vendría alguien a comprar pescado podrido? Quita lo de «fresco».


El tendero así lo hizo. Ahora sólo quedaba la palabra «pescado», y apareció un cuarto conocido, que dijo:

-¿«Pescado»? ¡Tiene gracia que lo pongas! Puede olerse a un kilómetro.
El tendero acabó borrando la última palabra del anuncio.
Llegó un quinto y dijo:


-¿Qué sentido tiene tener colgado un cartel en blanco sobre la tienda?
El tendero acabó quitando el cartel.
Vino un sexto y dijo:


-Has abierto una tienda muy grande. ¿No podrías colgar un cartel que pusiese: «Aquí se vende pescado fresco»?

Pues eso es lo que ocurre cuando escuchas a la gente, que cada vez estás más confundido; así es como te confundes. Tu confusión es la siguiente: que has estado escuchando a demasiadas personas que te han ofrecido consejos distintos. Y no digo que lo hiciesen con mala idea; lo hacen con buena intención, pero no muy conscientemente, de otro modo no te darían consejos. Te darían un punto de vista, una intuición, pero no un consejo. No te dirán qué tienes que hacer y qué no. Te ayudarán a hacerte más consciente de manera que puedas ver por ti mismo lo que tienes o no tienes que hacer.
Un amigo de verdad no da consejo sino que te ayuda a estar más alerta, más consciente de la vida, de sus problemas, desafíos y misterios, te ayuda a realizar tu propio viaje, te da valor para experimentar, decisión para buscar e indagar, te da el arrojo para cometer muchos errores... porque alguien que no esté listo para cometer equivocaciones nunca podrá aprender nada.
Los amigos de verdad te ayudarán a afinar tu inteligencia. No te darán un consejo determinado, porque eso no tendría sentido. Lo que vale para hoy puede no ser cierto mañana, y lo que es correcto en una situación puede no serlo en otra. Las situaciones cambian continuamente, y por ello lo que necesitas no es una pauta fija de vida, sino una manera de ver, de forma que seas quien seas, y te encuentres en la situación que estés, sepas cómo actuar de manera espontánea y cómo depender de tu propio ser.

Osho

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